
En su estrategia de sumar pisos al parque público de vivienda de tantas maneras como sea posible (construyendo, con convenios o cesiones, comprando, rehabilitando…) el Govern de Salvador Illa anunció este martes una nueva fórmula: la propiedad compartida y temporal. Una receta pensada para personas que pueden afrontar el pago de un piso, una cuota hipotecaria, pero que no tienen para pagar la entrada. Para estos casos, si se trata de menores de 35 años, la Generalitat creó el préstamo emancipación, que consiste en lo siguiente: la administración adelanta la entrada, sin intereses, y el comprador la devuelve cuando acaba de pagar la hipoteca, con la condición de que el piso pasa a ser de protección oficial, con un precio tasado. La nueva figura, propiedad compartida, está pensada para mayores de 40 años y consiste en que la persona compra a medias con la Generalitat, vivirá en el piso más de 40 años y después podrá comprar su parte a la administración; o al revés, vendérsela.
