Rosalía sigue promocionando ‘LUX’ en Estados Unidos de cara a la campaña de los Premios Grammy, cuya próxima gala se celebrará el 7 de febrero en Los Ángeles. Durante los últimos días, la artista ha visitado diferentes medios, revelando qué es lo que cambiaría de ‘LUX’ a día de hoy, cómo se tragó dos temporadas de ‘Love Island’ cuando estaba a punto de entregar el LP y en qué consistió su aprendizaje exprés de ballet.
Su entrevista en CBS, aunque breve, es una buena demostración de su perfeccionismo. Rosalía habla sobre las ligeras diferencias entre la versión digital de ‘LUX’ y el vinilo, asegurando que no podía estar haciendo cambios «durante mucho tiempo, porque si no sería interminable». Y todavía hay cosas con las que no quedó contenta del todo: «La mezcla, los violines que podrían estar subidos medio decibelio… O mi voz, porque podría haber hecho otra toma».
De hecho, todo parece ser por el bien de la salud mental de Rosalía, que jura que tampoco le gusta escuchar sus propios discos: «Nunca lo hago, porque no tiene sentido. Creo para compartirlo, para dejarlo ir. ¿Por qué lo escucharía de nuevo? ¡Sería una tortura», sentencia. Esta también habla brevemente sobre su sonada aparición en ‘Tú sí que vales’, de la cual dice estar «muy agradecida».
ROSALÍA reveals there are a few things she wishes she could improve on her album “LUX”:
“The mixing. Like, the violins here could be half a decibel louder. My vocals here… I could have recorded another take.” https://t.co/EYTIGpw9Rr
— ROSALÍA UPDATE (@updaterosalia) October 18, 2026
La entrevista del Wall Street Journal, bajo el formato de ‘The Job Interview’, es mucho más destendida. A la vez, cubre prácticamente toda la vida de Rosalía: sus primeros pasos en la música a raíz de un chico que le gustaba, un tal Álvaro («Creo que nunca le gusté, por desgracia»); sus ganas de entrar en un coro o la brecha que se hizo en la cabeza al aprender a montar en bici.
Rosalía, espontánea como siempre, revela que la canción de la que más orgullosa está es ‘Mio Cristo Piange Diamanti’ y describe el ambiente en el estudio como uno de «pánico» al no encontrar un hit obvio: «Nadie creía en ‘Berghain’, pero luego ‘Berghain’ funcionó». Ella dice que en vez de intentar convencer a alguien, se limita a trabajar y a dejar que las listas hablen por ella: «Si un día ellas tampoco hablan, también está bien».
Una de las anécdotas más surrealistas que cuenta la artista catalana trata sobre la sesión de estudio que más recuerda, la cuál se dio durante las últimas horas de ‘LUX’: «Teníamos 24 o 48 horas para entregar el master, y estás ahí, frita, esperando todos los mixes, es la 1 de la madrugada y lo único que se nos ocurrió fue ver ‘Love Island’. Vimos la primera temporada y luego la segunda. Fue muy interesante», cuenta.
Por último, esta también habla sobre los toques de ballet de la gira de ‘LUX’, que después también trasladó a la televisión norteamericana en ‘SNL’. Rosalía cuenta que pensó en «dar algunas clases de ballet e intentar hacer puntas» y tuvo que encontrar el tiempo donde no lo había: «No tenía tiempo cuando hice el disco, luego estaba promocionándolo y no sabía cómo lo iba a hacer. Nunca había hecho ballet en mi vida». Con un mes y medio de práctica, sin parar, le bastó.
La entrevista termina con Rosalía contando su confesión más loca en la gira, de la mano de Harper Watters, bailarín de ballet de Houston. Watter había conectado con un chico en Grindr y este le dijo que iba a ir al concierto de Rosalía, a ese mismo, con su novia. Para terminar, la artista se saca un comentario para enmarcar: «Yo no quiero perdonar a nadie, no es cosa mía, sino de Dios».
