
El incendio que desde el pasado jueves se ceba con la Sierra Norte de Guadalajara sigue devorando poco a poco el corazón de esta joya natural. Este domingo el fuego había afectado ya las 16.000 hectáreas, casi el doble de las que había el sábado, aunque con diferentes grados de afección. Hay zonas con árboles arrasados y otras donde las llamas solo han castigado a la pinasa, el material vegetal caído al suelo. Los municipios evacuados ascienden a 20, con unos 800 vecinos desalojados de sus casas, a salvo, eso sí, de las llamas gracias al trabajo de los más de 800 efectivos y 170 medios desplegados desde que el incendio se iniciara, hace ya cuatro días, en una parcela agrícola. Otras cinco localidades han sido confinadas por seguridad. La prioridad, explicaba este domingo la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, es preservar los pueblos. “Para tranquilidad de los evacuados, no hemos sufrido ningún daño en las viviendas”, afirmaba desde el Puesto de Mando Avanzado de Tamajón.
