El Mercury Prize fue durante 30 años el premio más prestigioso de Reino Unido, muy por encima de los Brits. Lo consiguió enseguida reconociendo en su año de salida obras tan importantes como ‘Screamadelica’ de Primal Scream, ‘Dummy’ de Portishead o ‘Stories from the City, Stories from the Sea’ de PJ Harvey, la única artista aún que ha ganado 2 veces. Muy merecidamente.
Marginando obras superventas de Oasis o Adele, que no necesitaban más premios, en favor de nombres alternativos como Antony and the Johnsons o The xx, se hicieron un nombre. Muchas veces eligieron un ganador del que quizá se arrepintieron demasiado pronto (M People, Klaxons), pero en general solían tener más aciertos que desaciertos, reconociendo, al margen de las ventas, el talento de gente como James Blake, Sampha o Wolf Alice.
En la década que nos ocupa, su deriva ha sido algo errática. Obviamente no tenemos nada en contra de ‘Collapsed in Sunbeams‘ de Arlo Parks, ni mucho menos de ‘Sometimes I Might Be Introvert‘ de Little Simz. Pero tampoco han sido obras que hayan cambiado el curso del pop, como sí lo hizo ‘Dummy’, ni que hayan marcado a una generación. Es extraño que no haya habido reconocimiento para artistas más influyentes como Charli XCX o FKA twigs.
‘BRAT’ perdió contra ‘This Could Be Texas’ de English Teacher. El año pasado ‘Eusexua‘ de FKA twigs y ‘Fancy That‘ de Pinkpantheress perdían contra ‘People Watching’ de Sam Fender, una especie de imitador de Bruce Springsteen, cuya influencia nunca ha salido de UK. Los Mercury, a la deriva: a veces parecían premiar la comercialidad y las ventas en Reino Unido, y otras se pasaban de frenada con sus rarezas. En 2023 premiaron ‘Where I’m Meant to Be’ de los semidesconocidos Ezra Collective. Sí, un gran disco, pero que tampoco es que haya tenido el legado de las mejores obras de Radiohead o Aphex Twin, quienes por cierto jamás fueron premiados. ¿Alguien al volante del premio?
La victoria anoche de ‘This Music May Contain Hope‘ de RAYE reconduce el asunto. La artista ha ofrecido un álbum arriesgado, con cierta vocación de gran musical, con sus temas comerciales, sus temas experimentales y su sentido del humor. No es una obra intensa. Es una obra 100% 2026, profunda en su justa medida, y cercana al público sobre todo a través de su single principal, ‘WHERE IS MY HUSBAND?’.
A su vez, no es un completo desconocido para el público, como en su momento Speech Debelle, ya olvidada. RAYE estuvo exultante al recoger el premio, poniendo en valor su trabajo y el de los álbumes conceptuales: «Los álbumes son importantísimos. Y no es por guardar rencor, porque, en gran medida, siento que he hecho las paces con mi pasado. Pero viniendo de un entorno donde todo gira en torno a los sencillos y a estar siempre a la caza de lo siguiente, me siento profundamente agradecida por este reconocimiento. «Esperanza» es una palabra que puede sonar muy cursi, especialmente para nosotros, los británicos, que no somos de ponernos tan profundos, pero es algo que todos necesitamos. Así que espero que este mensaje llegue a cualquiera que lo necesite».
Además, interpretó ‘I Hate The Way I Look Today’. También actuaron Pulp, Jade, Florence, Olivia Dean, Suede, Nia Archives…. Nada mal, ¿verdad? El Mercury mostraba así un músculo que esperemos se mantenga en años venideros. Será por su supervivencia… y la de su relevancia.
