
En nuestro día a día pasamos muchas horas al volante y el interior de nuestro vehículo se convierte a menudo en el reflejo del ritmo diario. En muchas ocasiones podemos encontrarnos monedas sueltas, tiques de aparcamiento, cables de carga o las gafas de sol. Además, existe un punto crítico que a todos nos ha desesperado más de una vez, una zona invisible dentro del asiento y del freno de mano por la que desaparecen las llaves o el móvil justo cuando tenemos prisa.
