
España no deja de producir mediofondistas. Cada año aparece uno nuevo. Algunos hasta alternan el 800m y el 1.500m. El último en incorporarse a la élite, y no es un niño, ha sido David Barroso, un aplicado estudiante de Ciencias del Deporte que no ha explotado hasta que acabó la carrera y varios másters más. Ahora, a los 24 años, de vuelta de Sevilla, donde estudió, otra vez en Zafra (Badajoz), donde la histórica feria de ganado, en casa de sus padres, donde come y descansa como un atleta de verdad, ha llegado su momento y esta temporada ya ha corrido dos veces los 800m en 1m 43s y está segundo en el ranking europeo a un mes del Campeonato de Europa de Birmingham (del 10 al 16 de agosto). Tan en forma está que mandó con autoridad en el mitin de Madrid. “Me he visto con mucha fuerza en la recta”, exclama después de imponerse (1m 44,36s) a Adrián Ben, el gallego de Viveiro que no sabe si apostar por el 800m o el 1.500m, al italiano Lazzaro y el resto fue españoles.
