Escuchando el segundo disco de ear es imposible no pensar en la música de Dntel, cuyo debut ‘Life Is Full of Possibilities‘ acaba de cumplir 25 años. Pero mientras la propuesta de James Scott Tamborello sonaba tan bonita como clínica, la de ear transmite una sensación mucho más casera, deslavazada e infantil, como si Jonah Paz y Yaelle Avtan jugaran libremente a experimentar porque tienen todas las horas del día para hacerlo y preocupaciones iguales a cero.
El dúo de Nueva York, confirmado en el cartel de Primavera Sound 2027, se dio a conocer con el disco ‘The Most Dear and the Future’, que ya ponía sobre la mesa una propuesta que Pitchfork ha bautizado como «laptop twee». Porque sí, esto suena mucho al twee electrónico que grupos como múm, Lali Puna o The Postal Service practicaban hace 20 años, solo que ahora, además de ordenadores e instrumentos convencionales como la guitarra y el piano, también utilizan sus iPhones.
De hecho, parte del encanto de ‘Rumspringa’ está en cómo se ha grabado. Jonah y Yaelle trabajaron en ocasiones con apenas un ordenador y una grabadora de cinta, sin micrófonos, utilizando notas de voz del móvil para registrar guitarras y sonidos encontrados en Youtube para construir las canciones. En el disco conviven voces, grabaciones accidentales, samples, pequeños ruidos y sintetizadores que acaban creando un organismo vivo sonoro. Escuchar el disco es viajar a 2005-2006, sin que se pudiera realmente haber hecho entonces.
Mejor aún es que ‘Rumspringa’ logra ser un disco tan experimental como adictivo. Juguetón podría ser la palabra, ya tan manida, pero el álbum transmite una sensación de felicidad infantil y libertad creativa, como si devolviera la música a una época en la que los smartphones ni siquiera existían. El collage sonoro aparentemente rústico convive con armonías vocales tímidas y bonitas mientras las composiciones burbujean creatividad. Pese a su aspecto improvisado, en ningún momento de estos 30 minutos de música te aburres y cada sonido parece cuidadosamente colocado.
Se puede hablar del gusano electrónico que amenaza con zamparse la inicial ‘Coil’ y también la final ‘Good Day Will Arrive’, muy representativa del ánimo despreocupado del disco. Pero quizá ninguna descripción define mejor la música de ear que la que ha dejado alguien en los comentarios de ‘Ne Plus Ultra’ en YouTube: «Siento que puedo masticar esta música».’
‘Rumspringa’ ofrece efectivamente un banquete de texturas en la bucólica ‘Amsterdam’, tan luminosa como inquieta. Y aunque este no es un disco de pop hecho para las masas, sí reúne varios momentos que invitan a escucharlo en bucle, como la maraña digital de ‘F’, que luego suma percusiones metálicas y samples de gritos, o el glitch bonito de ‘Threads’, en el que ya se ha fijado nada menos que Apple, que utilizó la canción durante la presentación de su nuevo iPhone. Claro.
Las letras devanean entre el desconcierto, las dificultades para comunicarse y las pequeñas crisis cotidianas, y contrastan con una música que rezuma curiosidad ante una «vida llena de posibilidades». El título alude al rumspringa, el periodo de exploración que se concede a los jóvenes amish antes de decidir si permanecen en su comunidad o abandonan sus costumbres.
El fichaje por A24 Music, sello detrás también de Sophia Stel y Mark William Lewis, parece idóneo para un grupo que se lanza a la piscina de la experimentación aparentemente infinita. ‘Rumspringa’ recupera el espíritu del pop electrónico doméstico pero con el lenguaje de hoy. El disco se siente minuciosamente elaborado y, a la vez, conserva la maravillosa sensación de estar haciéndose sobre la marcha.
